Nuevas pautas de tratamiento y seguimiento en pacientes con DMAE exudativa

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El pasado mes de diciembre la revista Archivos de la SEO dedicó su suplemento "Lucentis: Cinco años de experiencia. De los ensayos clínicos a la práctica clínica" a lo que ha supuesto para la oftalmología los 5 años que lleva ranibizumab (RNB) en nuestras manos.

Según apuntaba A. Piñero, Catedrático de Oftalmología de la Universidad de Sevilla, son varios los puntos que más se han discutido en relación con el tratamiento: las posibles diferenciar en el perfil de seguridad de ambos fármacos o el hecho de tratar una enfermedad durante muchos años. Por este motivo, durante estos años se ha cuestionado si la pauta de inyecciones mensuales propuesta en los ensayos es o sería la más adecuada, teniendo en cuenta lo que ha supuesto de carga asistencial.

Tal y como apuntaba Piñeiro, lo cierto es que en estos años han surgido diferentes formas de pautar el tratamiento. Para el Dr. Arias, coautor junto con el Dr. Monés del artículo “Nuevas pautas de tratamiento y seguimiento en pacientes con degeneración macular asociada a la edad exudativa”, “los distintos protocolos presentan ventajas e inconvenientes, no existe el protocolo ideal. Un tratamiento personalizado es la mejor opción”.

Los estudios nos muestran como mínimas inyecciones y mínimas visitas no evitan, de ninguna manera, la recurrencia y es por esto por lo que autores como el Dr. Monés defienden que, posiblemente, la única manera de evitar la recurrencia será defender tratamientos proactivos que mantendrían siempre dormida la lesión.

“Nuevas pautas de tratamiento y seguimiento en pacientes con degeneración macular asociada a la edad exudativa”

(Resumen artículo)

Las inyecciones intravítreas de ranibizumab (Lucentis) son el tratamiento de elección de los pacientes con degeneración macula exudativa. En los últimos años se han ensayado diversas pautas de tratamiento y seguimiento con el fin de optimizar los resultados de eficacia y seguridad. En la práctica clínica habitual, se utilizan, fundamentalmente, los protocolos PRN (pro te nata) y treat and extend o variantes tipo el régimen FUSION. Los protocolos PRN se basan en el seguimiento regular del paciente y en su retratamiento ante la evidencia de reactivación de la lesión, básicamente determinada por pérdida de agudeza visual y fluido macular persistente o recurrente en la tomografía de coherencia óptica. Los protocolos treat and extend o Fusion, se basan en el retratamiento precoz de la lesión antes de que se produzca su reactivación, buscando evitar las pérdidas no reversibles de visión que pueden producirse en las recurrencias de la enfermedad.

No se han podido encontrar un protocolo de tratamiento y seguimiento ideal alternativo al régimen mensual que pueda aplicarse y reproducirse en todos los casos, por lo que el tratamiento con ranibizumab intravítreo debe individualizarse en cada paciente.

Fuente:
Archivos de la Sociedad Española de Oftalmología
Vol. 87 Diciembre 2012 extraordinario 1

 

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